«Inversión inmobiliaria» suena a algo que hacen otros: gente con mucho dinero, contactos y un primo que «controla». La realidad es más aburrida y más justa: es una cuenta. Una que casi nadie termina de hacer bien antes de firmar.
Y el error más caro no es elegir mal el piso. Es confundir lo que el anuncio promete con lo que tu cuenta corriente va a ver de verdad. Porque entre el titular «6,8% de rentabilidad» y el dinero que te queda a fin de año hay un abismo con nombre y apellidos.
En 2026 la pregunta está caliente: la rentabilidad bruta media del alquiler en España ronda el 6,5%, todavía muy por encima de lo que paga el bono del Estado, pero cayendo. Vamos a hacer la cuenta entera para que entres a mirar pisos sabiendo qué números miras.
Rentabilidad bruta y neta: no son lo mismo (ni de lejos)
- La rentabilidad bruta es el número del escaparate: el alquiler de un año dividido entre el precio de compra. Es fácil, es grande y es el que te enseñan. También es el que menos te dice.
- La rentabilidad neta es la de verdad: lo que queda después de todos los gastos, dividido entre lo que de verdad invertiste (precio más los gastos de comprar). Suele ser bastante menos, y es la única que decide si el piso te da de comer o te la juega.
Para situarte: según idealista, la vivienda en España rinde de media un 6,5% bruto, pero esa media esconde mundos. En Madrid baja al 4,7% y en Barcelona al 5,2%, mientras que capitales como Murcia, Lleida o Huelva superan el 7%. La bruta te dice dónde mirar; la neta te dice si comprar.
Inversión inmobiliaria 2026: la cuenta real, en una tabla
Cojamos un piso de 150.000 € que alquilas por 850 € al mes (10.200 € al año). Sobre el papel, un 6,8% bruto precioso. Ahora bajemos al mundo real:
| Concepto | Al año |
|---|---|
| Alquiler cobrado (ingreso bruto) | +10.200 € |
| − IBI, basuras y seguros (hogar + impago) | −800 € |
| − Comunidad de propietarios | −720 € |
| − Mantenimiento y averías | −630 € |
| − Un mes sin inquilino (media realista) | −850 € |
| − IRPF del alquiler | −600 € |
| Beneficio neto | +6.600 € |
Y aquí está el truco que casi nadie hace: la rentabilidad neta no se calcula sobre el precio del piso, sino sobre todo lo que pusiste. A los 150.000 € del piso hay que sumarles unos 18.000 € de gastos de compra (ITP o IVA, notaría, registro, gestoría). Inversión real: 168.000 €.

Haz las dos cuentas y verás el abismo:
- Rentabilidad bruta: 10.200 € / 150.000 € = 6,8%
- Rentabilidad neta: 6.600 € / 168.000 € = 3,9%
Casi la mitad. No porque el piso sea malo, sino porque el 6,8% nunca existió para ti: existía para el anuncio. La pregunta buena no es «¿cuánto renta?», es «¿cuánto me queda a mí, después de todo?».
Los tres gastos que casi nadie mete en la hoja de cálculo
- Los gastos de comprar. Ese 10-12% de más (impuestos, notaría, registro) no desaparece: infla el denominador de tu rentabilidad para siempre. Un piso «barato» con muchos gastos de compra puede rentar menos que uno más caro y limpio.
- El piso vacío y el que no paga. Nadie alquila 12 meses de 12 todos los años. Un mes de rotación entre inquilinos o un retraso en el pago se come tu rentabilidad de golpe. Por eso en la tabla hay un mes en blanco: es optimismo prudente, no pesimismo.
- Hacienda. El alquiler tributa en tu IRPF, pero el alquiler de vivienda habitual de larga duración tiene una reducción que puede llegar al 50% (y más en zonas tensionadas si cumples requisitos). El turístico y el de temporada no la tienen: tributan a saco. Ese detalle cambia miles de euros. Si quieres verlo con tus números reales, pásalo por la calculadora de IRPF antes de decidir el tipo de alquiler.
Y una palanca que sí controlas tú: el apalancamiento. Comprar con hipoteca reduce el dinero que pones de tu bolsillo, así que un beneficio parecido sobre menos capital propio puede disparar tu rentabilidad… o hundirte si el alquiler no cubre la cuota. Es un arma de doble filo que merece su propia cuenta.
¿Y cuándo es buena inversión? Depende de tu perfil, no del mercado
Después de todos los números, invertir en ladrillo es sobre todo un retrato de tu situación. Un colchón holgado y estómago para lidiar con inquilinos, derramas y meses malos tolera bien el riesgo. Si comprar el piso te deja sin ahorros y un mes sin cobrar te quita el sueño, ninguna rentabilidad bruta compensa eso.
Y desconfía de la regla fácil. «El ladrillo nunca baja» es tan falso como «la bolsa es un casino». Los dos rinden; los dos pueden dolerte. La diferencia la marca si tú hiciste bien la cuenta antes de firmar.
Haz la cuenta antes de enamorarte del piso
Ningún anuncio va a hacerte esta cuenta: le interesa el 6,8%, no tu 3,9%. Házsela tú. En nuestra calculadora de rentabilidad de alquiler metes precio, alquiler y gastos y te sale la rentabilidad neta real en un minuto, con el desglose listo para comparar dos pisos de un vistazo.
Si aún dudas entre comprar para ti o seguir de alquiler, empieza por la calculadora de comprar o alquilar. Y si el plan es comprar con hipoteca y ya te ronda el «¿mejor amortizo o invierto?», tienes el simulador de amortizar o invertir.
Para datos de mercado neutrales y actualizados, el informe trimestral de rentabilidad de idealista publica el retorno bruto por ciudad, un buen punto de partida para saber dónde mirar.
Divulgación con datos orientativos de agosto de 2026, no asesoramiento. Los importes de la tabla son un ejemplo; tus números reales mandan. Toda inversión inmobiliaria merece hacerse la cuenta entera, y dos veces, café mediante.