Qué es el interés compuesto y por qué cambia tu perspectiva sobre el ahorro
El interés compuesto es el principio más importante de las finanzas personales a largo plazo, y también el más contraintuitivo. Cuando los rendimientos de una inversión se reinvierten y generan, a su vez, nuevos rendimientos, el crecimiento del patrimonio deja de ser lineal para volverse exponencial. El tiempo no solo suma: multiplica.
Capital inicial vs. aportaciones periódicas: cuál importa más
Una pregunta habitual es si es mejor tener un capital inicial grande o hacer aportaciones mensuales constantes. La respuesta depende del horizonte temporal. En períodos cortos (5-10 años), el capital inicial domina. En horizontes largos (20-30 años), las aportaciones mensuales acaban superando al capital semilla porque cada euro aportado tiene tiempo de componer durante años. Por eso la constancia importa más que el punto de partida.
El impacto real de las comisiones: el coste que nadie te enseña
Las comisiones de gestión (TER) son "interés compuesto en sentido contrario". No se descuentan solo del rendimiento; se aplican sobre el capital total acumulado cada año, erosionando silenciosamente la base que genera nuevos rendimientos. Un TER del 1,5 % frente al 0,2 % de un fondo indexado puede representar, en 30 años, una diferencia de capital final del 25 % o más. Esta calculadora hace ese coste visible.
Inflación: la diferencia entre lo que tendrás y lo que podrás comprar
Acumular 600.000 € en 30 años suena bien. Pero si la inflación ha sido del 3 % anual durante ese tiempo, el poder adquisitivo real de ese dinero equivale a unos 247.000 € de hoy. Esta calculadora muestra siempre ambas cifras: el capital nominal (lo que aparecerá en tu cuenta) y el capital real ajustado por inflación (lo que podrás comprar con él).
La regla del 72: duplicar tu dinero sin calculadora
Divide 72 entre tu rentabilidad anual esperada y obtendrás el número de años que tardará en duplicarse tu inversión. Con un 6 % anual, son 12 años. Con un 9 %, son 8. Con un 4 %, son 18. Esta regla, válida para rentabilidades entre el 2 % y el 20 %, te permite hacer estimaciones rápidas y mantener el sentido de la escala cuando cambias los parámetros del simulador.
Cómo usar esta calculadora de interés compuesto
El formulario se divide en tres pasos. Primero introduces el capital inicial, la aportación mensual y los años de inversión. En el segundo paso ajustas la rentabilidad esperada, la comisión anual y la frecuencia de capitalización. En el tercer paso configuras la inflación y activas los escenarios comparativos. El resultado muestra el capital final, la ganancia neta, el coste de comisiones, el gráfico de evolución año a año y una tabla detallada.